Estrategia y arquitectura
Qué secciones hay, qué mensaje lleva cada una, a quién se dirige · ¿Se hace antes de diseñar o se improvisa sobre la marcha?
Por qué dos presupuestos de página web pueden diferir en un orden de magnitud, qué partidas debe incluir uno serio y las señales de alarma al comparar ofertas.
Cuando alguien pide «una web corporativa» está describiendo un resultado, no un trabajo. Estas son las cinco preguntas cuyas respuestas explican casi toda la diferencia entre un presupuesto y otro.
Un presupuesto que sea una sola línea con un importe no es un presupuesto: es una cifra. Estas son las partidas que deberían estar desglosadas, aunque alguna vaya a cero.
Qué secciones hay, qué mensaje lleva cada una, a quién se dirige · ¿Se hace antes de diseñar o se improvisa sobre la marcha?
Redacción, revisión, fotografía · ¿Los aporto yo o entran en el precio?
Interfaz de cada plantilla, en móvil y escritorio · ¿Cuántas plantillas distintas incluye?
Programación, formularios, accesibilidad, rendimiento · ¿Se mide con Core Web Vitals antes de publicar?
Metadatos, datos estructurados, sitemap, indexación · ¿Se entrega la web dada de alta en Search Console?
Aviso legal, privacidad, cookies, formularios conformes al RGPD · ¿Se redactan o se copian de otra web?
Dominio, alojamiento, certificado, redirecciones · ¿A nombre de quién queda el dominio?
Cómo actualizarla, dónde está el código · ¿Recibo el repositorio y la documentación?
Actualizaciones, copias, monitorización, soporte · ¿Es opcional? ¿Tiene permanencia?
Se puede recortar alcance sin recortar calidad, y es la única forma sana de ajustar un presupuesto: publicar menos secciones, aplazar la versión en inglés, empezar sin zona privada. Todo eso se puede añadir después sin rehacer nada, si la base está bien construida.
Lo que sale caro es ahorrar en la base: en la estructura del contenido, en el rendimiento y en el trabajo técnico de indexación. Son las tres cosas que no se pueden «añadir luego» sin volver a empezar, y son precisamente las que no se ven en una captura de pantalla.
Escribe media página describiendo qué vendes, a quién, qué quieres que haga alguien que llegue desde Google y qué sistemas usas internamente. Envía exactamente ese mismo texto a todos los proveedores. Es la única forma de que los números que te devuelvan signifiquen lo mismo.