Aplicaciones internas
Paneles de gestión, seguimiento de operaciones y herramientas para el equipo, con control de accesos por rol.
Aplicaciones internas, portales de cliente, integraciones entre sistemas y automatización de tareas repetitivas. Se construye alrededor de tu proceso real, no de las limitaciones de un producto genérico.
Alcance por fases y entregas funcionales desde las primeras semanas.
Una herramienta de mercado casi siempre es la opción correcta. El desarrollo a medida se justifica cuando el proceso es el que diferencia al negocio, cuando la empresa paga licencias por funciones que no usa, o cuando el equipo dedica horas cada semana a copiar datos entre sistemas.
Antes de escribir código, delimitamos el proceso y calculamos qué ahorra realmente automatizarlo. Si el retorno no está claro, lo decimos y proponemos una alternativa más barata.
Software que se usa a diario, no demostraciones.
Paneles de gestión, seguimiento de operaciones y herramientas para el equipo, con control de accesos por rol.
Áreas privadas donde tus clientes consultan estado, documentación o histórico sin llamar por teléfono.
Conexión entre facturación, CRM, hojas de cálculo y herramientas ya en uso, para eliminar la doble introducción de datos.
Tareas repetitivas convertidas en flujos automáticos: informes, avisos, sincronizaciones y validaciones.
Traslado de datos y funcionalidad desde sistemas antiguos, con verificación de integridad.
El software no se entrega y se abandona: se ajusta según el uso real y las necesidades que aparecen.
Depende del alcance. Trabajamos por fases: la primera se presupuesta cerrada y entrega algo utilizable, de modo que puedes decidir si continuar con datos reales en la mano.
Normalmente sí, y lo recomendamos cuando encaja. El desarrollo a medida solo compensa si el proceso es diferencial o si el coste de licencias y horas manuales supera al del desarrollo.
Tuyo. Se entrega en tu repositorio, con documentación, para que cualquier equipo técnico pueda continuar el trabajo.
Sí, siempre que el sistema existente ofrezca API o exportación de datos. Lo verificamos en la fase de análisis, antes de comprometer plazos.
El tratamiento se diseña conforme al RGPD: minimización, control de accesos, registro de actividad y acuerdo de encargado de tratamiento cuando corresponde.
Con una explicación del flujo actual podemos decirte si compensa automatizarlo y con qué alcance.